14 de agosto de 2008

Nos hacemos mayores

Yo sigo diciendo

-Cuando sea mayor quiero ser... bueno no lo voy a repetir ya lo sabéis

El caso es que me siento como cuando tenía 15-16 años,o es lo que deseo, quiero seguir siendo una niña, rebelde y con alguna que otra pataleta de adolescente, pero las cosas cambian y ¿cuando te das cuenta?

Cuando miras a tu alrededor y no haces las cosas que solías hacer, cuando tus prioridades han cambiado, cuando un niño por la calle te pregunta

-Señora! Me dice la hora? :-O

-Señora? Que se habrá creído ese mocoso?

Cuando prefieres quedar de cena tranqui en casa y echar una partida al Trivial que irte de parranda toda la noche con los colegas

Cuando todos los meses llega el recibo de la hipoteca, del agua, de la luz... puffff

Cuando hablas con tu hermano de 15 años, al que hace solo unos años le dabas la papilla, que ahora te saca una cabeza y un cuerpo y te habla de cosas del Insti, de los amigos y de la carrera que quiere estudiar... pero si aún me acuerdo de cuando le disfrazaba para ir a prescolar!!!

En definitiva de su mundo, ese mundo de adolescente que a los 15 años se nos hace tan grande y maravilloso que nos queremos comer


Queríamos cumplir 18 años, sacar el carnet de conducir y poder votar... Jajajaja

Y desde entonces como corren los años, yo me imaginaba con los que tengo ahora... quien sabe? mas mayor no? o es que ya lo somos?

La gente a mi alrededor se casa, encuentro a viejos compañeros de clase con uno e incluso dos niños y yo no me resigno a ser mayor, quiero seguir siendo una niña

Sigo pensando en cuando sea mayor :P, quizás porque no me quiero hacer mayor

Con el permiso de un amigo me hago eco de este vídeo


2 comentarios:

Alberto dijo...

Está claro que la edad influye, pero no creo que sea una cuestión de edad, mas bien es una cuestión de actitud: los hay con 25 años que no salen de casa, que prefieren el Trivial y el "Sing-Star", o cómo se llame, y los hay de 40 años que disfrutan mas que nadie saliendo a bailar, a cantar en el karaoke, tomarse unas copas, etc...

Y si además de tener una actitud fresca, sientes que tienes un espíritu joven, pues no se hable más: ¡A COMERSE EL MUNDO!

Francamente, con mis "18" años recien cumplidos, no pienso cambiar... :-)

Ysahaq dijo...

Aunque físicamente nos hagamos mayores inevitablemente, siempre queda algo en nuestro interior de aquellos niños que fuimos y eso es lo que nos da alegría y nos permite seguir ilusionandonos.

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